viernes, 9 de noviembre de 2007

Tristeza


¿Cuáles son los límites de la tristeza?
¿Cuánto puede abarcar esta emoción,
que se extiende desde un punto en el centro
de mi pecho hasta las palmas de mis manos
y mis pies?
Comienza como un hormigueo que se expande
hasta llenarlo todo, cada rincón, cada resquicio
de alma que suplica clemencia, un atisbo de la
sonrisa que antaño iluminaba mi rostro y ahora
se haya extinta.
Y no cesa en su larga vida; una lágrima
resbala hasta mi barbilla y la sensación
no termina, otra vuelve a nacer acompañando
a la anterior. Un pozo sin fondo, vacío pero
lleno a su vez.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Como tu siempre me decías: "¡no estés triste!"

Espero que te guste la cita del correo que te mandé.

Saludos desde la distancia...

TyR dijo...

Las lágrimas nos ayudan a limpiar aquello que no entendemos. Es bueno que salgan y limpien, pero no tan bueno que permanezcan y no nos permitan ver la luz que sale de nuestros corazones y la que nos envuelve, que aunque no la veamos, sigue estando, igual que el sol sigue brillando en cualquier día nublado.
A veces las situaciones no ayudan, pintan nubarrones que se ciñen sobre nosotros y no permiten ver claramente lo que de verdad importa. La tristeza, como cualquier otra emoción, nos agarra fuertemente y hace que nos centremos en ella, en lo poco que nos permite ver. Supongo que será cuestión de compartirla para así ver que en verdad es algo que nosotros mismos alimentamos, o de comprenderla, para que así, no tome el control de nuestra vida.
Espero que caigan todas las lágrimas y la tristeza acabe, para que así esa sonrisa vuelva a relucir. Un abrazo.

Ellohir dijo...

Levanta la vista y mira hacia adelante. El futuro está ahí, esperando a que lo descubras. Seguro que no quieres presentarte ante él triste, ¿verdad? La primera impresión es la que cuenta...

Pedro dijo...

La tristeza es la otra cara de la alegría. Si una, no se comprendería a la otra. Pienso que hay que permitir siempre a nuestro corazón que se exprese como lo siente en cada instante, pero sin olvidar que también tenemos a nuesta mente, para comprender, para recordar, para olvidar, para cambiar,...

Te aseguro que casi se me saltan las lágrimas leyendo tu texto; señal de que llega.
Un abrazo.

carmen dijo...

Que capacidad de expresión...yo también me he emocionado.

Sin embargo, la tristeza tiene su lado positivo pues sabes que se alejará dejando paso a la sonrisa en esos ojos...
Un beso en tu bella alma.

Gonzalo Del Rosario dijo...

"Un pozo sin fondo, vacío pero
lleno a su vez."

El final descubre todo el sentir del ser humano.

Luli dijo...

La verdad que no hay límites para los sentimientos.

La tristeza debería tenerlo, ya que se puede caer en un pozo depresivo donde puede costar mucho salir.

Te mando un abrazo!!

Morgana dijo...

Gracias a todos por vuestras palabras:
Ampiku "anónimo": me gustó mucho la cita de tu correo y estoy completamente de acuerdo.
Tyr, ya hablamos de esto pero al parecer no tengo que limpiar tanto tantísimo como creía en un principio. Y todo a vuelto a tener sentido una vez más. Para eso estamos en la Tierra, ¿no? para aprender, vivir y ser felices. Por supuesto que habrá momentos tristes, pero todo pasa.
Ellohir: lo intentaré, y creo que lo estoy consiguiendo. Espero que vengas este finde para que podamos verte!!!
Al resto, compañeros de blog, gracias por los ánimos. Siempre es un placer leer vuestros cariñosos comentarios.
Un abrazo a todos en el corazón.