viernes, 23 de noviembre de 2007

¿Y si me dejo llevar?


Dejarme llevar significaría elegir morir en tus brazos,
beber de tu anhelo susurrante nocturno y aspirar
el elegante perfume de tu pecho; viendo mi alma marchitarse
y expirar su último aliento con una sonrisa, con un te quiero.
Dejarme llevar implicaría vivir un sueño en la Tierra,
bucear en tus ojos negro azabache, acariciar la leve curva
de tu mejilla, perderme en las caricias...

8 comentarios:

Carlos dijo...

...suena tentador no?

Te recomiendo...déjate llevar, y si no resulta pues aquí en la tierra todo se puede enmendar no?

Saludos.

Ellohir dijo...

Nadie quiere ver una flor marchitarse entre sus manos.

Ellohir dijo...

¡Y menos cuanto más preciosa la flor!

carmen dijo...

Si es lo que desean las manos, la boca, el alma entonces ...que bueno dejarse llevar.
Yo también te recomiendo fluir en todos esos sentimientos.
Un beso princesa

El Toro de Barro dijo...

"Para que muera sin lamentos aquello que debe morir..." Acabo de leer estas palabras en el espacio de una amiga común que se llama Carmen...Encierran la sabiduría de los antiguos, que afrontaba con naturalidad el último día, como una experiencia inevitable pero también gloriosa...Y veo que tu espacio esta lleno de ellas...

Morgana dijo...

No sé, creo que por una única vez en mi vida no me voy a dejar llevar. Sería demasiado problemático porque creo que mi corazón y mi alma se encuentran en estos momentos un poco confundidas y con incoherencias.
Por cierto, el chico de los ojos negros ya sabe que va dedicado a él, xD
Un abrazo a todos. Gracias a carlos y "al toro de barro" por comentar, bienvenidos!

Pedro dijo...

Qué bonito y qué difícil a la vez es dejarse llevar.No intentar en todo momento controlarlo todo, no ser dueños (en apariencia) de todas nuestras acciones y nuestro destino.
Dejémonos llevar más a menudo por ese torrente de incertidumbre, de emociones y de pasiones que es la vida.
Un abrazo.

Lágrima del Guadiana dijo...

Morir, dejar de ser en un abrazo, es un bello escenario para un sueño...

¿Existe mejor forma de perderse que conocer juntos el extraño calor de los ocasos?